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Toque de queda... la doctrina del shock

Permalink 05.03.10 16:27 , Categorías: Nuevo orden mundial

Las autoridades reaccionaran pero no con la idea de asistir a la población, sino para reprimir y proteger así los intereses de las grandes cadenas comerciales

Las autoridades chilenas impusieron un toque de queda en las regiones del Maule y Bío Bío, en el centro sur del país, 37 horas después del terremoto que causó sobre 708 muertos, graves daños tanto a hospitales como a las viviendas recientemente construidas pero sin ningún criterio especial para un país altamente sísmico, transformando estas en una verdadera trampa pagable a plazos.

La nula disponibilidad por parte de las autoridades de ir en ayuda de las víctimas desató la ira de los afectados y les lanzó a saquear supermercados, farmacias y bodegas donde se encontraban los artículos que necesitaban.

Seguimiento:

Esta situación generó que las autoridades reaccionaran pero no con la idea de asistir a la población, sino con la idea de reprimir y proteger así los intereses de las grandes cadenas comerciales. Es así como el toque de queda fue declarado, medida que rige desde las 21:00 horas hasta las 06:00 del día siguiente (00:00 a 09:00 GMT) permitirá al estado mantener SU orden y garantizar la protección a las grandes tiendas, malls y supermercados, justificando su proceder en la protección a una de las invenciones del sistema neopinochetista, la llamada "clase media".

Las imágenes son como un "déjà vu", los abusos de poder están a la orden del día. La población está siendo humillada y sometida a una verdadera doctrina del shock, aprovechando su vulnerabilidad emocional.

La prensa, controlada por el poder, no hace más que acrecentar la sensación de inseguridad que ha llevado al triste espectáculo de ver a pobres disparando contra pobres.

Resulta alarmante la situación creada en un país que siempre se creyó, hasta no hace mucho, distinto a sus vecinos y señalaba que situaciones como las vividas en Haití nunca sucederían en Chile. Pero no, bastó este terremoto para que quedara al descubierto cuan desmantelado está el servicio de salud publica y lo poco que le importan a las autoridades o administradores del país, sus ciudadanos.

Esta tragedia no podía evitarse, pero con informaciones de especialistas desde hace 7 años, podría al menos haber preparado un plan de contingencia y evitar ese amateurismo del que han hecho gala desde la casta política, improvisando reacciones, desmovilizando y con esto causando la perdida de cientos de personas.

No hay explicaciones validas, no hay nada que justifique todo lo que ha sucedido y lo que no ha sucedido desde las autoridades que se supone debían velar por sus con-nacionales y que solo vinieron a reaccionar más de treinta horas después y además, sacando al ejercito a las calles, para acallar con botas en la cara su inoperancia, incompetencia y total negligencia para actuar en estas situaciones.

La Haine

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