¿Qué se esconde detrás del traspaso de poder en Catar?

En una decisión inesperada e inusual entre las monarquías del Golfo Pérsico, donde los gobernantes se mantienen en el poder hasta la muerte o son derrocados por golpes de Estado, el emir de Catar, el sheij Hamad bin Jalifa Al Thani, decidió abdicar en favor de su hijo, el sheij Tamim Bin Jalifa Al Thani.

¿Cuál sería el origen de este traspaso de poder, la influencia de EE.UU.? ¿Acaso el emir catarí temía ser derrocado por un golpe de Estado como el propiciado por él mismo en 1995? ¿Esta decisión no crearía tensión en la familia de Al Thani? ¿El traspaso de poder se hizo para evitar un levantamiento y verse afectados por el despertar islámico generalizado en otros países de la región? Un país como Catar, que acusa a Siria de falta de democracia, ¿por qué no deja que su pueblo decida su destino mediante las elecciones?

¿Cuál sería el origen de este traspaso de poder, la influencia de EEUU?

Todos sabemos que la mayor base aérea y de espionaje norteamericana en el Golfo Pérsico se encuentra en Catar, y Washington materializa sus planes en la región gracias a este pequeño país que cuenta con un significativo poder financiero. Por lo tanto, no puede ni imaginar una pérdida del control de este estratégico país. En los últimos años tuvieron lugar varios acontecimientos que crearon preocupación en la Casa Blanca y en Arabia Saudí, entre ellos el inmenso apoyo a los Hermanos Musulmanes en Egipto cuya llegada al poder, dada su tendencia política y religiosa, contradice los principios de los wahabíes saudíes en Túnez, Egipto, la Franja de Gaza controlada por Hamas, El Líbano, Jordania y Siria, lo que significa una pérdida de la influencia de Al Saud en la región del Norte de África, llegando hasta Siria y Jordania. Otro punto preocupante en la política de Catar reside en su apoyo logístico y financiero a los rebeldes takfiríes dependientes de Al Qaeda, que luchan contra el Gobierno de Siria. Si bien EE.UU. y sus aliados europeos, desde el inicio del conflicto en el país árabe, se dedicaron a apoyar a los terroristas, ahora ven cómo éstos cuentan con un significativo poderío, gracias a los recursos suministrados especialmente por Catar, y han dejado a un lado al autoproclamado Ejército Libre Sirio. Washington teme una supuesta llegada al poder de estos grupos terroristas, que seguramente cortarían las manos de Occidente en Siria, y en base a su ideología radical, se convertirían en una gran amenaza para el futuro de Israel.

Estos puntos podrían reforzar la idea de que la mano de EE.UU. esté presente en el traspaso de poder en Catar: por un lado, se aprecia la llegada al poder del sheij Tamim Bin Jalifa Al Thani, quien posee una tendencia política en sintonía con Washigton, y por otro, el primer ministro y canciller del país, Hamad bin Jasim bin Jabor Al Thani, considerado uno de los principales facilitadores de la llegada al poder de los Hermanos Musulmanes y uno de los grandes patrocinadores financieros en Túnez y Egipto, fue destituido.

¿Acaso el emir catarí temía ser derrocado por un golpe de Estado como el propiciado por él mismo en 1995?

Una opción es el intento de evitar otro golpe de Estado en Catar. En la historia del pequeño país árabe se han vivido diferentes eventos de este tipo, como el del propio Hamad Bin Jalifa Al Thani, quien se hizo con el poder en 1995 tras derrocar a su padre. Durante su periodo de mandato, también se produjeron otros incidentes que fueron atribuidos al premier y canciller catarí, Hamad Bin Jasim bin Jabor Al Thani. En estas circunstancias, el emir catarí, antes de anunciar su decisión, prefirió reunirse con los miembros de la familia real, asesores y diplomáticos, a fin de sentar las bases para la transición de poder. Por todos es sabido que Hamad Bin Jasim desempeñó un papel muy efectivo en la llegada de Hamad Bin Jalifa al poder, por lo que era considerado un legítimo sustituto del emir. Incluso en su discurso emitido por la televisión estatal para anunciar oficialmente su decisión, además de destacar la capacidad de su hijo, pidió a todos que apoyaran la transición y al nuevo emir del país. A la vez que fijó un plazo de dos días para que todos pronunciaran su lealtad a Tamim Bin Jalifa Al Thani.

¿El traspaso de poder se hizo para evitar un levantamiento y verse afectados por los movimientos populares generalizados en otros países de la región?

El sheij Hamad Bin Jalifa Al Thani justificó su retirada con la excusa de entregar la gobernación del país a una generación joven, que permita un cambio en la política nacional. No obstante, el motivo de esta decisión inesperada puede guardar relación con los movimientos populares que dieron inicio en 2010, y que motivaron el derrocamiento de varios gobernantes de la región. Dada la situación de su vecino, es decir, Baréin, que está atravesando una crisis política y social en la que el régimen de Al Jalifa se arriesga a correr el mismo destino de Hosni Mubarak, ex dictador egipcio, Muamar Gadafi, Libia, y Ben Ali, Túnez, Al Thani decidió propiciar este cambio para impedir esta vía, una intención que parece poco probable. Existen varios factores que pueden dirigir a este país hacia la decadencia; si nos fijamos bien en la estructura de Catar vemos que el poder está prácticamente en manos de 4 personas: el emir, el primer ministro, la esposa del emir y el príncipe heredero. En este país, no existe un sistema electoral libre y popular, y el soberano elige a los diputados del Parlamento. Es una nación donde está totalmente prohibida la formación de partidos políticos y sindicatos de trabajo.

No obstante, ninguna de las superpotencias cuestiona la legitimidad del sistema político de Catar, algo que nos hace replantearnos el injusto orden mundial.

Por: Rasul Gudarzi

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