¿Se prepara una agresión armada de Colombia contra Venezuela?

El periodista José Vicente Rangel, ofreció nuevos detalles sobre la compra de aviones de guerra por parte de empresarios prófugos de la justicia venezolana y miembros de la organización “Gente del Petróleo”, vinculados a la empresa petrolera Pacific Rubiales que serían ubicados en una base militar estadounidense en Colombia, situación que enciende las alarmas ante la amenaza de acciones bélicas contra nuestro país.

Al analizar la información Rangel pregunta: “¿Se prepara una agresión armada debidamente camuflada con la participación de mercenarios?”.

Consideró que la denuncia no puede ser subestimada debido al clima de agresiones políticas y mediáticas que existen contra el país.

Ante este escenario de amenazas a la soberanía, le presentamos algunos datos que se deben tener en cuenta:

El 27 de junio se habrían reunido en San Antonio (Texas – EE.UU.) un grupo de empresarios y ejecutivos vinculados al sector petrolero (Gente del petróleo) con representantes de una empresa que comercializa equipos bélicos, y se firmó un contrato por la compra de 18 aviones de guerra.

“El contrato se firmó por un paquete, lo cual abarata aún más el costo, y se fijaron entregas escalonadas, y no sería de la totalidad del paquete sino de determinado número de unidades a ubicar en bases militares. Siete en total, que mantiene Estados Unidos en territorio colombiano”, detalló José Vicente Rangel.

En la reunión se ofrecieron la coordenadas a una base militar: P 11 grados, 25 minutos, 31 segundos (P11°25’31”) y M 72 grados, 7 minutos, 46 segundos (M72°, 7′, 46”). Al ser revisados estos datos se concluye que se trata del comando aéreo de combate número 3 Mayor General Alberto Paules, ubicado en la localidad de Malambo, en el departamento del Atlántico, cerca de Barranquilla, y que cuenta con la presencia de efectivos militares estadounidenses.

Acuerdo militar EE.UU. – Colombia

En el año 2009 se firmó un acuerdo militar entre EE.UU. y Colombia que permite a los efectivos militares y contratistas norteamericanos mayor acceso a las siguientes instalaciones: la Base Aérea Germán Olano Moreno, Palanquero; la Base Aérea Alberto Pawells Rodríguez, Malambo; el Fuerte Militar de Tolemaida, Nilo; el Fuerte Militar Larandia, Florencia; la Base Aérea Capitán Luis Fernando Gómez Niño, Apíay; la Base Naval ARC Bolívar en Cartagena; y la Base Naval ARC Málaga en Bahía Málaga.

Además del uso incondicional de las bases militares, el convenio establece profundizar “la cooperación en áreas tales como interoperabilidad, procedimientos conjuntos, logística y equipo, entrenamiento e instrucción, intercambio de inteligencia, capacidades de vigilancia y reconocimiento, ejercicios combinados, y otras actividades acordadas mutuamente”.

Este último aspecto que deja abierta la posibilidad de realizar cualquier actividad que se coordine entre las partes para: “enfrentar amenazas comunes a la paz, la estabilidad, la libertad y la democracia”.

Las advertencias de Chávez

Fueron varias las oportunidades en que el máximo líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, advirtió sobre el peligro que significaba para la región, y en especial para Venezuela, el acuerdo militar suscrito entre Colombia y EE.UU., incluso esta fue una de las razones principales que llevaron a la ruptura de las relaciones con el país vecino durante la gestión de Álvaro Uribe Vélez.

Durante una reunión extraordinaria de la Unasur, producto de la firma del acuerdo militar, en agosto de 2009, el presidente venezolano aseveró: “Colombia les está prestando su territorio para que vengan a instalar sus radares, sus aviones inteligentes, sus equipos, para dominar toda Suramérica, para operar en todo el continente”.

Hizo lo propio en diciembre del mismo año, en la XXXVIII Cumbre del Mercosur, cuando afirmó que pese a “que el gobierno de Colombia y Estados Unidos hayan tratado de maquillarlo”, el proyecto dota a Washington de “gran capacidad para venir sobre nosotros en cualquier momento”.

Ahora, con la nueva información ofrecida por el periodista José Vicente Rangel, a esta amenaza denunciada por Chávez en el año 2009, que permite a los militares estadounidenses operar con plenas libertades en bases militares colombianas, se le suma un nuevo componente: un grupo de venezolanos, dispuestos a tomar el poder de cualquier manera, compran aviones de guerra, a una empresa norteamericana, que serán ubicados en estas instalaciones.

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