Bolivia revela que emboscada en Apolo fue planificada por “narcotraficantes extranjeros”

El ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos Romero, reveló que la emboscada organizada por cocaleros de Apolo (norte) contra efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), que realizaban labores de erradicación de coca excedentaria en esa región, fue premeditada y con apoyo de narcotraficantes extranjeros, presumiblemente de organizaciones del Perú.

“Yo quiero aclarar a los medios de comunicación que no ha habido ningún enfrentamiento, se ha tratado de una emboscada cobarde, que ha sido fríamente planificada, alevosa y premeditadamente concebida y ejecutada en la jornada de ayer (sábado)”, reseñó la agencia de noticias boliviana (ABI).

Tras el trabajo de investigación adelantado por la Comisión especial enviada al lugar de los hechos, Romero aseguró que los hechos registrados dan cuenta de un “crimen de magnitud y una masacre” planificada por “criminales y delincuentes” que podrían tener una conexión con extranjeros, con peruanos, que se han internado por la zona de San Fermín, fronteriza con el vecino país.

“Estamos hablando de organizaciones ligadas al narcotráfico, es decir en esa zona adyacente que tenemos con el Perú. Esta es una información que vamos a cruzar con las autoridades peruanas presumiblemente operaria algunas organizaciones vinculadas el narcotráfico y esos pobladores de Apolo que se resisten a la racionalización erradicación están colaborando con esos narcotraficantes”, denunció Romero.

Explicó que en la delimitación del área de producción tradicional de 300 hectáreas existen 31 comunidades, donde 89 por ciento de los productores está de acuerdo con la erradicación. Sin embargo, resaltó que los pobladores de cinco comunidades: Piedra Blanca, Villa Copacabana, Miraflores, Concepción y 10 por ciento de la comunidad Santa Bárbara manifestaron su resistencia y podrían ser los responsables de la planificación de la emboscada.

“La emboscada se realizó en la comunidad de Miraflores pero de acuerdo a la información han participado en ese hecho criminal pobladores de las otras cuatro comunidades que se han traslado desde estos lugares se han instalado en serranías y lugares estratégicos y han materializado esa operación sangrienta y criminal contra soldados que se han trasladado con sus machetes para la erradicación”, argumentó.

Indicó que en esas cinco comunidades habitan 230 personas que formaron parte de la resistencia junto a otras 500 personas que se organizaron para emboscar al menos a 100 efectivos que realizaban las tareas de erradicación.

Romero recordó que en otras localidades productoras de coca también se registró resistencia a la erradicación pero “nunca antes” con armas de fuego les hace presumir que los pobladores de Apolo tienen relación con narcotraficantes extranjeros.

Carlos Romero señaló que producto de la emboscada se reportó hasta el momento la muerte de dos militares de la FTC; 17 efectivos heridos que fueron internados en hospitales de la ciudad de La Paz, de los cuales 12 presentan impactos de arma de fuego y cinco lesiones policontusas, a los que se suman 10 policías con heridas los que permanecen en Apolo y al menos ocho efectivos secuestrados.

Aunque Bolivia defiende el cultivo de la coca como tradición y forma de vida de los pueblos andinos, combate los sembrados excedentarios de la misma, por el peligro de que sean destinados a la fabricación de cocaína y no al uso ancestral de su hoja.

La legislación boliviana reconoce la legalidad de los cultivos de 12 mil hectáreas de la planta destinada a prácticas tradicionales, como el mascado, las infusiones o los rituales religiosos andinos.

Según datos oficiales, Bolivia erradicó más de nueve mil hectáreas de plantaciones ilegales de coca en el presente año, que ascendían a 25 mil 300 en 2012.

Publicidad Google

Comments are closed.