Rumbo al socialismo revolucionario

El recuento de los logros de la Revolución Bolivariana no es mi propósito ahora, cabría tanto que decir y celebrar que son 10 tomos de investigación, solo en materia de educación Venezuela se ha convertido en el segundo país de la región después de Cuba con mayor matrícula universitaria, y el Gobierno ha entregado con facilidades y costos subvencionados mas de medio millón de viviendas dignas a un pueblo que antes olvidado en el apogeo del neoliberalismo tuvo que invadir cerros y construir sus viviendas donde por lógica arquitectónica ni cabían, en condiciones de insalubridad sin agua y desagüe y ninguna seguridad, como en toda América Latina.

Tampoco voy a extenderme en los logros de la Revolución Cubana que desarrollo un concepto preventivo y de atención universal de salud no solo para su población, sino que solidariamente llevó felicidad y bienestar a numerosos hogares de Africa, Haití, Venezuela, Bolivia y un sin numero mas de países.

Ni quiero extenderme en la mejoría de la alimentación con el Gobierno de Rafael Correa del pueblo hermano ecuatoriano, la disminución de la pobreza y extrema pobreza logrando dignificar en gran medida a todos los ciudadanos de la nación, empezando por los mas humildes. También en Bolivia con Evo Morales, en Nicaragua con Daniel Ortega gran amigo de Fidel Castro y Hugo Chávez. En Argentina y en Brasil después de largas décadas de altos indices de desigualdad e indigencia generalizada se ha logrado mejorar también la condición humana de nuestras familias y trabajadores.

Mientras el capitalismo todavía quiere ocultar y negar sus propias contradicciones presentándose como el sistema de las oportunidades, se enfoca solo en la economía pero su praxis determina un orden social y político marcado por la injusticia, desigualdad y miserias de nuestros pueblos. El capitalismo es la fragmentación de la sociedad, el interés individual glorifica la opulencia de pocos sobre el hambre de los demás. El capitalismo es un fraude ideológico, nos vende sus sueños como la realidad, los explotados lo defienden todavía por la ilusión de sus promesas pero la cruda realidad es que el capitalismo fue un éxito ideológico pero un fracaso económico.

El socialismo es devolver al hombre su condición social, debe modificar completamente los objetivos de la sociedad, transformar la lógica del beneficio individual por la meta de prosperidad colectiva, lo local unido al universal es una fuerza revolucionaria formidable.

Para ir mas allá, ahora que hemos definido claramente las bases y principios que transformarán nuestra civilización, se requiere formular un algoritmo científico y los mecanismos que nos harán transitar de la sociedad capitalista hacia la sociedad socialista. Lo mas simple y ya se hizo en el siglo 20, es la confiscación o expropiación de los medios de producción de las manos de la burguesía en favor del estado o poder popular, y a pesar que es algo ineludible y llegara por su propio peso, así de seco solo gracias a la lealtad de las fuerzas armadas y del poder constitucional y legislativo de una nación, las propiedades que se traspasan hoy o ayer no están libres del peligro que se revierta la misma acción y se privatice algún día lo que antes se nacionalizó como sucedió en la Unión Soviética.

Se necesita crear nuevos valores culturales universales que perduren por siglos en nuestros pueblos, así como la propiedad privada logro erróneamente arraigarse como un concepto universal y sera superada para nuestra sobrevivencia, asumamos de una vez una nueva conciencia acompañada de nuevas leyes y marcos jurídicos. La riqueza sobre medida que priva a muchos en beneficio de pocos tiene que ser criminalizada y repudiada, el mérito de un hombre y mujer tiene que definirse en función del beneficio que aporta a su comunidad. No se trata de truncar la iniciativa individual o de colectividades sino garantizar que todos y todas trabajemos fraternalmente para el bien común y una meta social.

Ernesto Bustos 16.04.2014

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