#JeSuisCharlie: La contra-revolución de colores en Francia o mejor dicho la revolución de colores al revés

Casi cuatro millones en Francia, millón y medio solo en París, decenas de miles en los EE.UU. y en otros países del mundo, es la cantidad de ciudadanos que desfilaron en la marcha franco-internacional el 11 de enero con el letrero negro “Yo soy Charlie” en protesta por el atentado terrorista contra periodistas del semanal Charlie Hebdo y atentados conexos que mataron en total 17 personas en Francia la semana pasada. La marcha fue encabezada por el mediocre presidente francés Hollande, el criminal de guerra y terrorista primer ministro de Israel Netanyahu, casi todos los dirigentes de la unión europea destacándose la presencia de la dirigente alemana Merkel y del colonialista Cameron.

Es la mayor marcha de todos los tiempos en Francia, ni al finalizar la 2da guerra mundial cuando la liberación de Francia de la ocupación nazi por los aliados y el ejercito rojo ruso Soviético se vio tanta gente. Para lograr esta hazaña todos los medios de televisión, radio y prensa escrita convocaron a la marcha en nombre de la libertad de expresión. Lo irónico es que esta marcha popular es el preludio de leyes liberticidas supuestamente para combatir el terrorismo en nombre de la seguridad. Las revoluciones de colores patrocinadas por la CIA y el Mossad normalmente son para derrocar gobiernos antimperialistas incómodos y se caracterizan igual por iniciarse con una matanza indignante seguida de una gigantesca propaganda mediática para movilizar al pueblo para su causa. En Francia se ve el mismo procedimiento pero al revés, aunque tenemos todos los componentes de las revoluciones de colores, la matanza sangrienta seguida de la incesante propaganda mediática y el símbolo, un letrero negro “yo soy Charlie” omnipresente en todos los países, esta vez es para preparar la opinión publica y ganarse el respaldo de la población para leyes liberticidas por venirse. Se habla en los medios del “11 de setiembre francés”, y si hacemos memoria el 11-S en los EE.UU. fue para promulgar la ley liberticida del “Patriot Act” y  para justificar y promover las guerras genocidas en Afganistán y Irak.

Ernesto Bustos / 14.01.2015

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