¿Explosión social en España por desconfianza hacia el sistema del país?

El pueblo español se siente indignado y desesperado, pero esta vez no es por el dilema económico, sino por las recientes revelaciones acerca de los escándalos financieros del partido que ellos eligieron para mejorar su situación, es decir, el Partido Popular.

¿Cómo afectan estas revelaciones al PP? ¿Cómo se beneficia el PSOE de tales eventos? ¿Los planes del PP, mejoran o perjudican la situación? ¿La estructura política de España podría sumirse en una revolución, al igual que la Casa Real?

La crisis económica española, también llamada Gran Recesión, se inició en 2008 y continúa en la actualidad. El inicio de este devastador fenómeno coincidía con el segundo periodo de mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español, quien por no ser capaz de controlar la crisis y aliviar la situación del país, fue el blanco de las constantes críticas del Partido Popular.

En estas circunstancias, en las que el pueblo había perdido su confianza en el PSOE, el 20 de noviembre de 2011, se celebraron elecciones generales en las que salió vencedor por mayoría absoluta el Partido Popular. Su presidente Mariano Rajoy y candidato por dicho partido asumió el cargo de presidente del Gobierno.

Durante su campaña había prometido mejorar la situación del país, por lo que nada más llegado al poder, adoptó una serie de medidas que se pueden resumir de la siguiente forma:

Reforma laboral con medidas para disminuir el paro, fomentar la contratación y también recortes en los derechos de los trabajadores, como el recorte en el despido.
Recortes generalizados en el sector público; disminución del número de empresas y de cargos públicos, además de recortes en sectores como sanidad y educación.
Planes que se enfrentaron a masivas y casi diarias protestas porque, según el pueblo, solo profundizaban la crisis en el país.

Rajoy: “Hay cosas más importante para hablar”

Transcurridos cerca de 2 años de su periodo de mandato, se revela una noticia que ha generado un sentimiento de insatisfacción y desconfianza, tanto hacia Rajoy como hacia el conjunto del PP. Según Luis Bárcenas, extesorero del partido conservador, el actual presidente del Gobierno español cobró sobresueldos ilegales entre 1997 y 1999, cuando era ministro de Educación, primero, y de Administraciones Públicas, después, durante el primer Gobierno de José María Aznar.

Rajoy habría incurrido en un delito contra la ley reguladora de cargos públicos, que les impide cobrar ingresos extras cuando forman parte del Gobierno, al margen de los presuntos delitos fiscales, si se confirma que además de cobrar ese dinero tampoco lo declaró al fisco.

Ante las palabras del extesorero, el pueblo español o, más bien, quienes habían votado a favor del PP, exigían que Rajoy desmintiese las acusaciones, no obstante, el presidente, en su comparecencia en un acto público en la ciudad de Zaragoza, solo se limitó a decir: “Tenemos tendencia a contar las cosas que no son las mejores, pero, también tenemos que hablar de las importantes y de las buenas”.

El pueblo español desconfia de sus instituciones y partidos políticos

El 83 % de la población califica de corruptos a los partidos políticos y las instituciones, según revela una encuentra realizada entre los ciudadanos españoles por la organización no gubernamental “Transparencia Internacional”.

El sondeo señala que el 53 % cree que la corrupción se ha incrementado más en su país que en ningún otro lugar del mundo. La opinión pública española, un 83 %, cree que los partidos políticos y el Parlamento son las instituciones más corruptas del país ibérico.

Los españoles tomaron de nuevo las calles del país y, esta vez, demandaron la dimisión de este presidente de Gobierno, quien ha sido el único en la historia de la democracia española que ha vivido una huelga general e inmensas protestas en su contra, antes de concluir sus primeros cien días de mandato.

¿Cómo se beneficia el PSOE de tales eventos?

Si bien la historia da a conocer también casos de corrupción en el mismo PSOE, este partido que no logró atraer los votos populares en las elecciones de 2011, se ha concentrado en el tema de la corrupción, junto al de la creciente crisis económica, para cuestionar aún más las medidas del PP. La intención es promover un sentido común en la sociedad, mediante protestas y huelgas de rechazo contra el PP y el propio Rajoy y, de esta forma, tratar de poner fin al mandato de este partido antes de su plazo legal. De este modo, allanarán el camino de una prolongada gobernación en el país.

¿Motivarían los escándalos un cambio trascendental en la estructura política?

El tema de la corrupción en España no se limita unicamente a los partidos políticos, la Casa Real también está involucrada en este contexto, algo que tarde o temprano podría acabar con esta familia, si no adoptan medidas eficaces que permitan recuperar la confianza perdida.

La punta del iceberg Real fue Iñaki Urdangarin, yerno del rey Juan Carlos, quien enfrenta cargos como corrupción, lavado de dinero, malversación de caudales públicos, prevaricación, falsedad y fraude a la administración, todos realizados por medio de la Fundación Nóos, donde fue director ejecutivo entre 2004 y 2006. Además, los ingresos de Urdangarin, según documentos facilitados por el Ministerio de Hacienda, registraron un aumento de 18 veces entre 2002 y 2009. Incluso durante estos años, tributaba mucho menos de lo que debía al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. En el ojo del huracán del escándalo de la Casa Real no sólo se encuentra el yerno del monarca, sino también la infanta Cristina, hija mediana de Don Juan Carlos, quien rechaza las acusaciones en su contra sobre la venta de 13 propiedades inmobiliarias en España por un valor total de 1,43 millones de euros entre 2005 y 2006.

La actuación del rey Juan Carlos tampoco se salva de las críticas y los abucheos populares, ya que en momentos en que los españoles sufren a causa de la Gran Recesión, a mediados del mes de abril de 2012, se publicaron unas imágenes del patriarca de la familia Borbón, junto a un elefante asesinado, generando una ola de indignación y protestas en el país, ya que un permiso para tal tipo de cacerías cuesta más de 30.000 euros; un gasto considerado por la mayoría de la población como un despilfarro del dinero público.

Los motivos anteriormente expuestos y la pesada carga que recae sobre el pueblo por la crisis causaron una palpable disminución del respaldo hacia esta familia real. El monarca español perdió 32 puntos en su populridad en solo tres meses (teniendo en cuenta su nota de diciembre de 2012), y obtuvo una valoración por debajo de la nota de instituciones o colectivos sociales: los inspectores de Hacienda han recibido una mejor valoración que la del monarca.

Conclusión

Cada vez que un régimen pierde el apoyo de su pueblo, se acerca día a día a su fin, y debe implementar proyectos y estrategias para salir de la crisis. La situación y el dilema en España no son ya solo económicos, sino también sociopolíticos, e incluyen la desconfianza de la población hacia el sistema del país. Por lo tanto, si las cosas continúan de esta manera, tarde o temprano, seremos testigos de una explosión social en la península ibérica, tenido en cuenta además la cantidad de pueblos que quieren independizarse del Gobierno central, entre ellos catalanes y vascos.

Por Rasul Gudarzi

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