Pruebas incriminan a mercenarios saudíes en ataque químico en Siria

Fuentes diplomáticas rusas informaron este viernes que el ataque químico en un suburbio de Damasco (capital de Siria) el pasado 21 de agosto fue realizado por un grupo de mercenarios provenientes de Arabia Saudita para desestabilizar el país, según las pruebas recabadas.

Una de las fuentes diplomáticas del país euroasiático informó que luego de haber analizado los datos de varias pruebas consignadas se pudo concluir que “la provocación criminal en Ghouta Oriental fue efectuada por un grupo de mercenarios enviados por los sauditas a través de Jordania, que actuaba con la participación de la facción Liwa Al-Islam, reportó la agencia de noticias rusa Interfax.

La información publicada describe que “sirios de diferentes opiniones políticas, entre ellos algunos combatientes de la oposición, están tratando de informar a los diplomáticos y miembros de organizaciones internacionales que trabajan en Siria lo que saben de ese ataque en agosto y las fuerzas que lo inspiraron”.

El pasado 19 de marzo al menos 25 personas murieron en la provincia de Alepo (norte) por un ataque con armas químicas. Un grupo de expertos de las Naciones Unidas (ONU) arribó en agosto para investigar aquel trágico episodio del conflicto en Siria.

Poco después de su llegada, el 21 de agosto, se produjo otro ataque químico en las afueras de Damasco que motivó los posteriores planes de una intervención militar de Estados Unidos y otras naciones de Occidente bajo el argumento de que fue el gobierno de Bashar Al-Assad usó este tipo de armas contra su propio pueblo.

Desde que inició el conflicto, el gobierno ha mostrado su cooperación con la ONU para buscar una salida pacífica al conflicto sirio, inclusive, fue la administración de Bashar Al-Assad la que invitó a la misión de armas químicas para que realizara las investigaciones sobre el ataque con armas químicas, con lo que perdió credibilidad el supuesto argumento de que fue el gobierno sirio el que uso este tipo de armas.

Sumado a eso, Washington confesó no tener pruebas reales sobre la responsabilidad de Damasco, mientras los grupos armados sí han confesado tener en su poder y haber usado este tipo de armas durante el conflicto con el gobierno de Al-Assad.

Precisamente fue el gobierno sirio el que entregó pruebas sobre el uso de armas químicas por parte de los mercenarios, quienes no han dejado de recibir armamento por parte de Occidente, así como se ha intensificado los entrenamientos que reciben de la Central de inteligencia de EE.UU. (CIA, por su sigla en inglés).

La semana pasada los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU aprobaron por unanimidad la resolución, acordada por Rusia y Estados Unidos, para eliminar las armas químicas en Siria. El canciller ruso, Serguei Lavrov, declaró que la resolución elimina por completo el uso de la fuerza.

Recientemente el presidente de Rusia, Vladimir Putin, aseguró que desde Occidente se insiste en tomar medidas fuertes contra el gobierno de Siria bajo el argumento de que usó armas químicas contra su pueblo, pero “nadie habla de qué hacer con la oposición siria” si se demuestra que fueron los responsables de los ataques con armas químicas.

Siria ha sido escenario de un conflicto interno que estalló en marzo de 2011. Informes demuestran que un alto número de mercenarios extranjeros participa en la guerra contra el Gobierno sirio. Cifras oficiales de la ONU han confirmado que en el conflicto interno, que estalló en marzo de 2011, han perdido la vida más de 100 mil personas.

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