Gobierno de Brasil canceló visita de Rousseff a los Estados Unidos

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, canceló este jueves la visita de trabajo que realizaría en octubre a los Estados Unidos en el marco del espionaje emprendido por el gobierno estadounidense, según constató la AFP.

De acuerdo con la agencia de noticias francesa, un alto cargo del gobierno brasileño informó que la mandataria brasileña está indignada por los últimos reportes sobre el espionaje estadounidense contra sus comunicaciones privadas.

Este mismo funcionario gubernamental, que optó por mantener el anonimato, detalló que la mandataria podría debilitar los lazos comerciales con los Estados Unidos si no recibe disculpas oficiales.

El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff llamó el lunes al embajador estadounidense en Brasil, Thomas Shannon, para que ofreciera explicaciones de las nuevas denuncias sobre el espionaje de las comunicaciones de la presidenta Dilma Rousseff y su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto.

“El embajador de Estados Unidos fue llamado a explicar hechos revelados en el programa Fantástico del canal Globo transmitido la noche del domingo”, declaró un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño.

Posteriormente se confirmó que Shannon abandonará el puesto como se había previsto hace unos meses, en medio de la crisis entre ambos países por las acusaciones de espionaje y ejercerá las mismas funciones como embajador pero ahora en Turquía.

Las denuncias del espionaje estadounidense a Brasil fueron reportadas por el periodista, Glenn Greenwald, quien fue el primero en publicar los documentos filtrados por el extécnico de la CIA Edward Snowden.

Según Greenwald, la NSA aplicó su programa diseñado para abrir y leer correos electrónicos y chats en línea para interceptar las comunicaciones de la Mandataria brasileña.

La NSA quería “mejorar su comprensión de los métodos de comunicación y de los interlocutores” de Rousseff y sus asesores, a través de un programa que permite acceder a todo el contenido visitado por la jefa de Estado en la red, incluso redes sociales.

El ministro de Justicia brasileño, Jose Eduardo Cardozo, aseguró que “si estos hechos se confirman, serían tratados como un caso muy grave y constituirían una violación explícita de la soberanía de Brasil”.

En julio, la prensa brasileña reveló que su país formó parte de una red de 16 bases de espionaje operadas por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, que intervinieron millones de llamadas telefónicas y correos electrónicos.

México también aparece en ese grupo de países, junto a Ecuador, Argentina, Venezuela, Colombia, Bolivia, Egipto, India, Irán, Turquía, China, Rusia, Francia, entre otros.

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