Dueño del diario chileno El Mercurio reconoce vínculos con la CIA

Agustín Edward, dueño del imperio mediático chileno El Mercurio, reconoció este miércoles sus vínculos con la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) durante el golpe de Estado contra el presidente mártir chileno, Salvador Allende.

Edwards, sin embargo, negó durante las declaraciones ante el juez Mario Carroza haber incidido en la planificación del golpe militar.

Carroza ordenó una investigación sobre la campaña comunicacional conocida como Operación Colombo, enmarcada bajo la sombra de la Operación Cóndor, plan de operaciones de los servicios de inteligencia estadounidenses en los países suramericanos contra los movimientos de izquierda.

Ante el juez, el empresario dijo que al siguiente día de ser electo Allende presidente, él viajó a Estados Unidos, pero que no se reunió el 14 de septiembre de 1970 con el entonces director de la CIA, Richard Helms, como precisan informes de esa agencia, desclasificados en 2008.

Sin embargo, reconoció que días después por encargo del presidente Richard Nixon, y a través del magnate de la empresa estadounidense Pepsi en ese entonces, Donald Kendall, viajó de Nueva York (noreste) a Washington (capital), donde fue recogido en el aeropuerto por Richard Helms, director de la CIA.

Según su testimonio, Helms lo fue a buscar para una reunión conjunta con Henry Kissinger, consejero de Seguridad Nacional de Nixon, pero niega que en esa conversación se acordaran los ejes para fraguar el derrocamiento de Allende.

Archivos desclasificados de la CIA y el Informe Church evidencian que en dicha cita, en la que también menciona a Nixon, quedaron definidos los lineamientos para desestabilizar al Gobierno de la Unidad Popular, y las sumas de dinero que serían enviadas a El Mercurio como medio de subversión y propaganda.

“Tuve una reunión en Washington con Kissinger y con Helms. Además esta reunión se efectuó días después de la elección de Salvador Allende, oportunidad donde se comentó las circunstancias de haber salido un presidente comunista en un país democrático, pero en ningún caso se pensaba en un golpe de Estado o algo parecido, ni menos de un financiamiento hacia el diario El Mercurio”, alegó Edwards.

El operativo Colombo fue montado por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) chilena en 1975, para encubrir la desaparición forzada de 119 opositores a la dictadura, la mayoría de ellos integrantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

El juez Carroza ha indagado sobre el rol que jugaron los diarios bajo control de Edwards durante el derrocamiento de Allende, y después en sus reportes que estuvieron en sintonía con la Operación Colombo.

El vespertino La Segunda, parte del holding El Mercurio, tituló “Exterminados como ratones” la información referente al supuesto enfrentamiento de los 119 integrantes del MIR en Argentina, y que en realidad fueron ejecutados por la DINA.

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