Al peruano le gusta ser pobre

Mientras hay pobres mas pobres que uno mismo para poder humillar, el peruano o peruana se acomoda de su miseria. En nuestro país hay un dicho muy popular: “el enemigo de un peruano es otro peruano”, suele usarse para describir la envidia pero el sentido real es otro, somos un país empobrecido por una oligarquía apátrida multimillonaria en uno de los países mas ricos del mundo: el Perú es una nación de mas de 1 millón 200 km², tiene costa sierra y selva ademas del mar Pacifico donde abundan los recursos naturales.

La fuente de ingresos principal de la nación es obtenida mediante la exportación de nuestras materias primas, compañías extranjeras tienen concesionado para su explotación mas del 70% de la selva peruana, que a su vez representa el 70% del territorio nacional. Los recursos de la costa y sierra son explotados por oligopolios y transnacionales, mientras la mayoría de los peruanos y peruanas nada mas son mano de obra barata para estas empresas muy prosperas que amasan fortunas.

Combatir la pobreza es combatir la riqueza, no se trata de talar mas arboles de la Amazonia o extraer mas oro de nuestros valles, llevan haciendo eso mismo desde la colonia y somos de los países mas desiguales del mundo y pobre con millones de niños en desnutrición crónica y que mueren de frío cada invierno por la carencia de salud publica. Y que decir de la educación nacional, el Perú es de los países que menos recursos asigna del PIB per cápita de la región en educación.

Pero para muchos peruanos “todo va bien”,  a pesar de sus carencias y explotación, su frustración esta compensada por la estratificación estadística según los medios y el gobierno que dividen la población en 5 clases sociales: A, B, C, D y E. El segmento A son los dueños del Perú, los segmentos B y C son las clases media. Y hasta el pobre de una barriada de una gran ciudad, en el segmento D, se siente superior al indígena que vive sin los servicios públicos de agua/desagüe y luz eléctrica.

El racismo social solo tiene por igual el complejo de su población. Admiran a la burguesía y sueñan con alcanzarla algún día. Se proyectan en el segmento superior renegando de su condición, abrazan la ideología neoliberal que solo favorece al gran capital, adhieren a la cultura consumista y valores del individualismo de los EE.UU y Hollywood.   

Por Ernesto Bustos, 2/07/2015

Publicidad Google