Campesinos colombianos aseguran que el Gobierno no quiere diálogo

El líder campesino de Colombia, Andrés Gil, aseguró este martes que el Gobierno de Juan Manuel Santos ha incumplido en los aspectos fundamentales sobre los que se instalaría la mesa de negociaciones con los agricultores porque tiene intenciones de distraer “para no abordar el tema en serio”.

“Tenemos una distracción constante para no abordar el tema en serio”, sostuvo.

En ese sentido, apuntó que “el Gobierno no ha querido asumir la responsabilidad de un diálogo serio”, al tiempo que agregó que por la ausencia de éste, se “polarizan las posiciones y es responsabilidad del ministro de Interior, Fernando Carrillo, lo que suceda” en el departamento de Norte de Santander (noreste).

Sobre la reunión pautada para este martes, aclaró que “se aceptó ir a Bogotá, siempre y cuando, la conversación con Santos fuera para dar un impulso a los diálogos, jamás se dijo que se iba a negociar en la capital, se va a negociar en Tibú, donde está el conjunto de la movilización”.

Más temprano, los labriegos anunciaron que no participarían en la reunión y rechazaron dialogar con la comisión encabezada por el ministro de Interior y otros funcionarios.

El representante del Movimiento de Campesinos del Catatumbo, César Jérez, afirmó en declaraciones a teleSUR que “no estamos de acuerdo con que se cambien las condiciones, no aceptamos que este tema sea tratado con el ministro de Interior”.

“No nos vamos a prestar para otro show mediático (…) Es necesario dejar las reglas del juego claras para poder avanzar en las negociaciones, debe haber un cronograma, un moderador, eso no ha pasado en la reuniones hasta ahora, no hemos avanzado hacia ninguno de los acuerdos”, reiteró.

Asimismo, aclaró que “esperamos en Tibú a que el Gobierno regrese para retomar las negociaciones”.

La víspera, el Ejecutivo había asegurado a los labriegos que “atendería sus preocupaciones en materia social y económica, como lo ha venido planteando”. El pronunciamiento ocurrió luego de que el domingo representantes de los movilizados aceptaron una invitación del presidente Santos para dialogar a partir de este martes en Bogotá.

En un gesto de buena voluntad, los campesinos despejaron la carretera que lleva a Ocaña, la segunda ciudad de Norte de Santander, departamento fronterizo con Venezuela, y una de las dos vías en las que se concentran los miles de manifestantes.

Tras la aceptación del diálogo el Gobierno indicó que las negociaciones se iban a llevar a cabo pero con la comisión de entendimiento, conformada por los ministros para el Diálogo Social, Interior, Hacienda, Agricultura, Defensa y Trabajo.

La protesta congrega a unos 14 mil campesinos en Ocaña y Tibú, esta última una importante zona petrolera del país suramericano.

Los campesinos exigen al Gobierno la declaración de una Zona de Reserva Campesina, la suspensión de una agresiva campaña de erradicación de hoja de coca, la sustitución de cultivos ilícitos, y el fin de los grandes proyectos de minería y agroindustria.

La represión de las movilizaciones ha causado la muerte de cuatro campesinos y ha dejado decenas de heridos por acometidas policiales y militares que han abierto fuego indiscriminado contra los labriegos.

Publicidad Google